Web Oficial de la Comarca del Bajo Martín
Turismo> Paseo por Hijar

Un paseo por Híjar

La dilatada historia e importancia geográfica en el valle del Martín han configurado el interesante patrimonio de Híjar, estructurado alrededor de tres barrios que mantienen sus peculiaridades: el cristiano, el morisco y el judío --barrios conocidos hoy respectivamente como de la Villa, la Parroquia y San Antón--. Descubrir sus rincones olvidados y sus gentes abiertas es descubrir las culturas que forjaron su identidad.

La calle de Santa RosaCallejear por Híjar con un vehículo no es recomendable. En la zona del instituto o de la parada de autobuses hay espacio para aparcar. Se aconseja comenzar la visita en las antiguas escuelas, edificio de la década de 1920 que actualmente es casa de cultura y biblioteca, además de sede del Centro de Estudios del Bajo Martín.

Se toma la calle Jardiel para ver la excepcional fachada con arco de piedra arenisca de la casa del Barón, de época barroca. Al final de la calle se observan los pórticos de la plaza de la Villa, centro administrativo de la población y lugar especialmente querido por sus habitantes, pues invita a la charla relajada. Aquí se celebra el acto más universal de la localidad, el Romper la Hora durante la Semana Santa. Destacan el ayuntamiento y las arquerías, donde se hace mercado semanal desde 1271, tras la concesión del rey Jaime I. Uno de sus descendientes, su hijo natural Pedro Fernández de Híjar, fue el primer señor de la localidad. A aquellos primeros señores se debe la urbanización, según modelo burgués (plaza porticada y calles paralelas), del barrio de la Villa.

Saliendo a la calle Otal desde la plaza, se sube por la Cuesta del Olmo, siguiendo la señalización y disfrutando del pintoresquismo de algunas calles porticadas, que recuerdan medinas moriscas, de ladrillo encalado y sencillas vigas de madera sosteniendo los pasajes cubiertos, como el Cantón de las Monjas y el de Matagatos. En el cruce con la calle Paradas, una señal turística ayuda a interpretar la distribución de los tres barrios medievales de la localidad.

Para entrar en la plaza de la Judería o de San Antón, es preferible dar un pequeño rodeo por la calle Azaguán, atractiva entrada de arquitectura popular con zaguanes y edificios que se asoman a la rocosa geografía que antecede a la gran muela de la plaza de San Antón. El interior de alguna de las casas, vacías gran parte del año, esconde vestigios de canes, vigas y yeserías que corren riesgo de desaparecer por abandono.

La plaza de San Antón, de grandes dimensiones, conserva cierto aspecto privado respecto al resto del pueblo (algunos pasajes de acceso son aún hoy de uso particular). Mantiene el arco de entrada junto a la antigua sinagoga de judíos, hoy ermita de San Antón, el elemento patrimonial más relevante conservado en Híjar (se puede visitar pidiendo la llave a los vecinos, que la guardan por turno). Aún se celebra al santo con monumental hoguera, música de gaitas y la tradicional rifa. Es curiosa la tradición de las tres hogueras festivas de los santos capudos de Híjar, pues cada una coincide con uno de los tres barrios medievales: San Antón en la judería, San Blas en la morería y San Valero en el barrio cristiano. Asimismo, en la plaza se ve el deteriorado granero del Diezmo, también llamado del Duque o del Pilar, donde se entregaban los tributos.

La casa de San Antón alberga la antigua sinagoga.De la judería se sube por estrechas calles, ahora sin edificaciones, a la iglesia parroquial de Santa María la Mayor. Al norte de la iglesia se ve una torre defensiva de las nueve que, según la tradición, guardaban el alcázar de Híjar.

En lo más alto de la población se pueden ver los restos del castillo duca de Híjar. Se conoce su existencia desde las campañas de Abderramán III en el siglo X. Conquistado, como el de Albalate del Arzobispo, por la Cofradía Militar de Belchite en 1148, dominaba el valle del Martín y las propiedades, villas y aldeas del duque. Se conservan restos desde época medieval a las guerras carlistas (el pavimento del patio interior y restos del horno y la bodega, entre otros), hoy abandonados y olvidados. La vista desde la explanada del castillo, reconvertida en jardines, es magnífica.

Se desciende por la calle de Santa María, hasta llegar a la de Santa Rosa, donde, entre la arquitectura tradicional de ladrillo y encalado destaca la monumental casa de la Abadía o del Cura, construcción del siglo XVI con la típica galería de arquillos de medio punto y sede provisional de la Comarca del Bajo Martín. De camino a la plaza de la Parroquia, una calle casi escondida, a la derecha, guarda una de las antiguas entradas a la villa, convertida en capilla de Santa Ana.

Entrando por la calle Alta Virgen, en ligera curva, se llega a uno de los rincones más bellos de la comarca, la plaza de la Parroquia, punto clave del barrio morisco. Destaca la singular capilla-arco de la Virgen de Arcos, patrona de la localidad. Una mirada a las calles de la Meca, Baja Virgen o de San Roque evoca imágenes del medievo.

Se sube por la calle San José hasta la plaza de San Blas, donde un busto y una placa en la casa natal recuerdan a Martín Batista, justicia de Aragón. Este espacio, hoy muy transformado, contó con una de las puertas de la villa, una iglesia mudéjar del XVI y la sede de la Dula y del Ligallo de Pastores.

La ruta puede concluir en la ermita del Calvario Elevada en el antiguo "cabezo de la Cruz", es origen de la leyenda de los tambores de Híjar y del Bajo Aragón. Construida en 1660 y reformada en los siglos XVIII y XIX, conserva unas pinturas de mediados del XIX, de carácter popular y gran colorido. En torno a la ermita hay un frondoso parque de pinos y plantas aromáticas, con los "andadores" y las estaciones de la Pasión. En el edificio de la Casa del Hijarano se conservan los famosos pasos de su Semana Santa.


 

Comarca del Bajo Martín
Comarca del Bajo Martín
Ctra. Alcañiz, nº 72 . 44530 Hijar. (Teruel)
Tel. 978 820 126

XML/RSS